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viernes, 30 de enero de 2015

[Some] Challeges for today's CISOs

The life of CISO could be really hard. His responsibilities include to predict and to protect the organization of all the risks that may affect the security of their information assets, detect and respond appropriately to security incidents, manage security infrastructure of their organization, manage all lifecycle of technical vulnerabilities and ensure compliance with laws, regulations and standards of information security.
If all this is not complex enough, they must to do it with a short budget because is really difficult to predict or even to calculate the ROI of security investments. And it’s here where we can find the ‘security paradox’: if there are no security incidents in the company, it’s because the good job of the CISO or just because there are not real threats and the company is wasting money in security? And in this crisis times, if senior management does this question, we can imagine how it will finish the most of the times.
In my opinion, the best way those CISOs can justify its budgets if by doing a risk analysis presenting the ROI as risk reduction. However, the result of the risk analysis should be presented in the senior management language; $$$. They need to establish a financial quantitative value to each risk, justifying it correctly and considering the business context of the risk. And this is other complicate point because not ever is easy for the CISO to have the information and knowledge about the business context to correctly translate security risks into business risks. And this drives us to another problematic topic in the CISOs world; too much data but lack of information. CISOs (or their teams) must to manage a lot of events from security devices, systems and applications, vulnerability scanning results, Pentest results, new vulnerabilities, new techniques, new technologies, new vendors, new standards, regulations and laws, etc..
Be able of manage all this amount of data and convert it in useful information is one of the big challenges that must afford information security departments today. To centralize, correlate and analyze on time this data is an important first step to convert it in useful security information.
Generate alerts to react on time when security incidents happen or to analyze the trends to detect anomalies is going one step further and we can say the security information is becoming security intelligence.
But this is not enough. CISOs need to do one additional step and transform the security information and intelligence into business intelligence, being able of establish quick and correct relationships between security risks and business risks. So, the true challenge for the CISO is be able to report on real time to senior management what are the business risks providing update information to them to make correct decisions having information about all the risks of their business (information security, physical security, financial risks, operational risks, etc..).
Once CISOs will have solutions to make this transformation of security data into business intelligence in an efficient way their life will be easier since their budgets will be self-justified. Or looking it from the other perspective, the senior management will have enough information to establish proper information security objectives and so, the will be able to assign the appropriate budget for the achievement of this goals.
So, in conclusion, a good CISO must be correctly balanced between technical and management skills, as well as to have a good understanding of the business being able to communicate with technical and business people meanwhile he is responsible or the information security topics where what happens today has nothing to do with what will happen next year, or what is the same, in two weeks.

viernes, 19 de diciembre de 2014

[Algunos] Retos de un CISO en el mundo actual

La vida del CISO (Chief Information Security Officer) o responsable de Seguridad de la Información antes de que nos invadieran las siglas anglosajonas, es una vida realmente dura. Entre sus responsabilidades se encuentran prever y proteger a la organización de todos los riesgos que puedan afectar a la seguridad de sus activos de información, detectar y responder de manera adecuada ante los incidentes de seguridad, gestionar la infraestructura de seguridad de su organización, gestionar todo el ciclo de vida de las vulnerabilidades técnicas y garantizar el cumplimiento con las leyes, regulaciones y estándares pertinentes en materia de seguridad de la información.

Pero si todo esto no os parece un reto suficientemente complicado, hay que añadir que el CISO tiene que afrontarlo con presupuestos generalmente muy ajustados o por debajo de lo necesario debido a lo difícil que es predecir el ROI de las inversiones en seguridad. Y no sólo es difícil predecirlo, sino que en muchos casos también es harto complicado medirlo una vez la inversión se ha realizado. Y es que aquí nos encontramos con la llamada ‘paradoja de la seguridad’ y que se da cuando en una organización no se están produciendo incidentes de seguridad. Cuando esto ocurre, la dirección de la empresa puede dudar si la falta de incidentes se debe a la inversión realizada o si seguirían sin tener incidentes aunque redujeran el presupuesto dedicado a seguridad. Y este tipo de dudas, en los tiempos de crisis que vivimos, ya sabemos cómo suelen acabar.

En mi opinión, la mejor manera que tiene un CISO de justificar sus presupuestos es realizar un análisis de riesgos presentando el ROI de la inversión de seguridad en forma de reducción del riesgo. Sin embargo, el resultado de estos análisis de riesgos se debe presentar en el idioma que la dirección entiende: $$. Hay que poner un valor cuantitativo y económico a cada riesgo, justificándolo adecuadamente y teniendo en cuenta el contexto del negocio. Y este es otro punto realmente complicado, ya que en muchas ocasiones el CISO no dispone de la información y el conocimiento del contexto de negocio para poder trasladar correctamente los riesgos de seguridad a impactos económicos para el negocio. Y esto nos lleva a una nueva paradoja del mundo de los CISO; les sobran los datos pero les falta información. Y es que el exceso de datos es otro de los mayores problemas con los que tiene que lidiar un CISO (o su equipo); eventos generados por multitud de dispositivos de seguridad y sistemas, resultados de escaneos de vulnerabilidad y pruebas de penetración, nuevas vulnerabilidades, nuevas amenazas, nuevas técnicas y tecnologías aparecidas en el ámbito de la seguridad de la información, etc...

Ser capaces de lidiar con toda esta cantidad de datos y ser capaces de transformarla en información útil, es uno de los grandes desafíos a los que se enfrentan los departamentos de seguridad de la inforamción. Ser capaces de centralizar, correlacionar y analizar a tiempo la información es un primer paso sin duda importante para ser capaces de convertir los datos en información. Generar alertas que permitan reaccionar a tiempo ante incidentes de seguridad, o análisis de tendencias que permitan detectar anomalías va un paso más allá y permite convertir esa información en inteligencia de seguridad. Pero el auténtico reto para el CISO es dar aún un paso adicional y ser capaz de transformar esa información y esa inteligencia de seguridad en inteligencia de negocio, siendo capaz de relacionar de una manera rápida y acertada esos riesgos e incidentes de seguridad con el impacto real que tenga para el negocio. Es decir, el auténtico desafío que deben encarar ahora los responsables de seguridad de la información es el de ser capaces de reportar en tiempo real a su dirección cual es el riesgo para el negocio que se está derivando de los riesgos de seguridad de la información, de manera que la dirección pueda contar con información actualizada e integral de los riesgos que afectan a su organización, independientemente de su origen (financieros, de seguridad física o de la información, de cumplimiento, de evolución de los mercados, de evolución de la competencia, etc..). Una vez los CISO puedan contar con herramientas que les permitan realizar esa transformación de datos a inteligencia de negocio de una manera eficiente, su vida será un poco más sencilla puesto que la justificación de sus presupuestos caerá por su propio peso. O visto desde la otra perspectiva, la Dirección del negocio contará con la información suficiente a la hora de tomar decisiones sobre qué objetivos concretos de seguridad exigirán al departamento de seguridad de la organización y, por lo tanto, que partida presupuestaria le asignarán para el cumplimiento de esos objetivos.





Así pues, en resumen, un buen CISO debe disponer de un correcto equilibrio entre habilidades técnicas y habilidades de gestión y conocimiento del negocio, teniendo capacidad para lidiar tanto con el personal técnico como con la dirección de la compañía mientras mantiene bajo su paraguas un alcance realmente amplio de responsabilidades en este apasionante mundo de la seguridad de la información dónde lo que ocurre hoy nada tiene que ver con lo que estará pasando el año que viene, o lo que es prácticamente lo mismo, de aquí a dos semanas. J